Luna

Desde niña soñaba con vampiros, estaba convencida de que eran seres hermosos y cubiertos de un halo de misterio. El cine y la literatura tenían mucha, o toda, la responsabilidad en este hecho.

 

Desde niña la habían educado para bien. Buena hija, buena alumna, hermana ejemplar.

 

Sus vecinos la adoraban y respetaban en igual medida. La tragedia de su prematura orfandad era en parte la culpable. Nunca es justo que con sólo trece años pierdas a tus seres más queridos.

 

Con 18 se despidió de sus abuelos, con los que había vivido desde entonces. Al fin y al cabo, era mucho más madura que el resto de jovencitas de su misma edad. No tenía grandes amigos, pero conocía a todos y cada uno de los habitantes del pueblo…

 

A pesar de ser gente de costumbres, muchos consideraban que después de transcurridos cinco años, Luna debería haber abandonado ya el luto. El negro le daba una figura estilizada durante el día, pero llegada la noche, la convertían en una sombra dentro de la oscuridad más absoluta.

 

El 25 de diciembre de 1969 fue un día clave para el diario “Noticias al Minuto”. No todos los días publicaban la muerte a dentelladas de todos los habitantes de un pueblo. Y mucho menos, contrataban como nueva corresponsal a la única superviviente del lugar.

 

A sus compañeros de trabajo no les gustaba, y ella lo sabía. Siempre con una minúscula sonrisa dibujada en su rostro, acompañada de una palidez extrema y esa maldita costumbre de vestir siempre de negro. Al contrario, sus jefes estaban encantados, si en la ciudad se cometía un crimen o había una nueva desaparición, Luna siempre conseguía la primicia. Sin duda, habían contratado a la persona idónea.

 

 

Género: Ficción

Autor: Jaime Ramos

Fecha: 14/08/2009