La esfera

La levantó con sumo cuidado. Lentamente la depositó encima de una vieja mesa y retiró el paño con el que la había recogido y en el que la había trasladado. La observó largo tiempo, atraído por el brillante y monótono color grisáceo del metal pulido.

 

Dio vueltas alrededor de la mesa buscando algún orificio, algún botón, alguna arista, pero no encontró nada, era una esfera perfecta. Ligeramente acarició la limpia superficie con su dedo índice y, como brotadas de la nada, una serie de pequeñas luces se fueron encendiendo lentamente. Primero por un lado y luego, iluminando la casi totalidad de la esfera.

 

Al observarla más de cerca, pudo ver una serie de letras que supo reconocer de inmediato, United States Army, y una fecha, 21.12.2012. La fecha indicaba que la esfera era de finales de la gran guerra. Hacía muchos años que ya nadie encontraba restos de esa contienda, y muchos más, que nadie quería hablar de ella.

 

El joven siguió mirando con atención las luces de la esfera. Una serie de dígitos marcaban lo que parecía una cuenta atrás, 32, 31, 30, 29… de inmediato supo que era lo que había encontrado. Su corazón se desbocó, recordó las historias que su anciano abuelo le contaba en la cueva en la que vivían durante las gélidas y largas noches de invierno. Historias que hablaban de la Gran Guerra que había tenido lugar cuando él, su abuelo, no era más que un niño. Le habló de cómo una vez más, fanáticos religiosos habían enfrentado a hermanos contra hermanos. Lo que en principio eran revueltas aisladas en oriente medio y pequeños atentados perpetrados por grupos radicales, pronto se convirtieron en una gran guerra mundial nunca conocida hasta entonces. Le contaba historias sobre las “EC” o “Esferas de ceniza”. Llamadas así por su color grisáceo y porque después de ellas, ceniza era lo único que quedaba en centenares de kilómetros a la redonda.

 

Un cegador fogonazo le obligo a cubrir sus ojos, devolviéndolo a la realidad el tiempo justo para pensar que había sido un grave error llevársela a casa. Al último rincón con vida en el desolado planeta Tierra. 

 

Género: Ficción

Autor: Jaime Ramos

Fecha: 30/09/2009